Leyendo...
Biblioteca de Cooperación, Biblioteca Hispánica

“Los dioses de la sombra juegan pelota”


Recibir en la Biblioteca de la AECID una novela de Manuel de la Iglesia Caruncho es un acontecimiento novedoso.

Los que le conocimos en su etapa de trabajo en la sede central de la AECID en Madrid, lo relacionamos con textos técnicos sobre la cooperación para el desarrollo y sobre la implantación de estas políticas a nivel estatal.

Pero en esta novela nos demuestra que conoce muy bien la cooperación, no sólo desde las “oficinas” de la AECID en España, sino desde su puesta en práctica en el terreno. Y claro, esta faceta da juego para la fabulación más apasionante.

La novela transcurre en dos espacios y tiempos diferentes: la Centroamérica de la década de 1980 y la España de 25 años después.

Estos escenarios y estas épocas tan diferentes le permiten a Manuel introducirnos en unos países y épocas desconocidos para la mayoría, -pero que reconocemos apasionantes- y establecer un paralelismo con nuestra época y país.

espacio
49-lam35-Quetzalcoatl

Quetzalcoatl jugando el juego de pelota, lám. 35 Códice Borgia (Biblioteca del Vaticano)

espacio

La revolución sandinista luchó desde sus comienzos contra la influencia estadounidense y a favor de implantar un régimen socialista en Nicaragua. La Contra, apoyada por la Administración Reagan, radicalizó aún más las posturas socialistas de los revolucionarios. Podemos intuir el polvorín que se vivió en aquellos momentos en toda Centroamérica, pues no hay fronteras capaces de contener un estallido revolucionario como fue éste.

El punto de vista desde el que se nos transmiten los hechos de la historia remota, es el de los extranjeros: personal diplomático, de cooperación y periodistas (reporteros). Y es el punto de vista del autor, que se convierte también en testigo presencial de aquella realidad, aunque no intervenga en la acción. Su misión es referencial, como demuestra el hecho de finalizar, no la historia, pero sí el libro, con una nota para el lector que nos pone en situación de lo que fue vivir aquella época y aquel lugar en primera persona.

La historia más actual, en la que los protagonistas de aquella historia no olvidada se reúnen para celebrar un cumpleaños, le permite al autor entrar en la parte más lírica de la novela y la tiñe de nostalgia. La novela se convierte, de esta manera, en una evocación de otros tiempos, en un recuerdo compartido con los amigos, en una añoranza de la juventud y su hambre de aventuras. El pasado vive en el presente y somos lo que fuimos, pero más viejos y sabios.

Es una novela que nos permite acercarnos al mundo exótico de las relaciones exteriores vividas fuera de nuestras fronteras, y hacerlo de la mano de alguien que lo conoce bien y tiene deseos de que le acompañemos en su viaje de evocación, descubrimiento y conocimiento.

Los dioses de las sombra nos pueden poner mil trampas, pero nosotros, los simples mortales, tenemos habilidades que despiertan su envidia y podemos ganarles la partida.

Siempre es bueno terminar con un mensaje optimista y luminoso que se abre paso en la más insondable oscuridad.

espacio
48-lam35-Quetzalcoatl

Quetzalcóatl (Ver facsímil: “El Códice Borgia : una guía para un viaje alucinante por el inframundo”, Sig. 3RC-784-1)

espacio

Bibliografía disponible de Manuel de la Iglesia Caruncho en la biblioteca


ENTRADAS RELACIONADAS:

La Cooperación al Desarrollo Descentralizada: una propuesta metodológica para su análisis y evaluación

Revistas en la Biblioteca: “Revista española de desarrollo y cooperación”

“La eficacia de la ayuda y la cooperación española”

Anuncios

Comentarios

2 comentarios en ““Los dioses de la sombra juegan pelota”

  1. Pues no sé si corresponde, pero os voy a dejar mi comentario.
    Tomo como un precioso regalo el que me habéis hecho con esta entrada sobre la novela “Los dioses de la sombra juegan pelota” en el blog “La Reina de los Mares”. Me ha encantado que adornéis el texto con los facsímiles. El de Quetzalcoatl jugando el juego de pelota, que nunca había visto, sería perfecto para la cubierta de la novela. También me ha atraído mucho la penúltima frase: “Los dioses de las sombra nos pueden poner mil trampas, pero nosotros, los simples mortales, tenemos habilidades que despiertan su envidia y podemos ganarles la partida”. Fantástica, la hubiera elegido para la contraportada.
    Para quienes se animen a leer la novela, espero sobre todo que os entretenga. Ese fue mi primer afán al escribirla. Si además consigo mostraros, a través de la ficción, lo que sucedía en una zona por la que andábamos algunos cooperantes en los años ochenta, miel sobre hojuelas
    Y aprovecho para felicitar por el blog. Entretiene y siempre enseña algo interesante.
    Manuel de la Iglesia Caruncho

    Publicado por Manuel de la Iglesia Caruncho | 30 de junio de 2015, 12:30 am

Trackbacks/Pingbacks

  1. Pingback: “La Escuela Universalista Española del siglo XVIII: una introducción”, de Pedro Aullón de Haro | LA REINA DE LOS MARES - 14 de junio de 2016

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Estadísticas del blog

  • 172,448 visitas

Todas las entradas cronológicamente:

A %d blogueros les gusta esto: